martes, 26 de julio de 2016

DESCRIPCION DEL PROBLEMA


DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA

La convivencia esta directamente relacionada y ligada con el concepto de ciudadanía, con el pensamiento del vivir y el convivir; la convivencia no es nada más que el acto de  correspondencia entre los hombres y mujeres que ocupan un mismo espacio, un mismo entorno ya sea con su familia, con sus vecinos de barrio,  con sus compañero de trabajo o simplemente con la sociedad en general.
De acuerdo con lo anterior, cuando se habla de ciudadanía se habla de territorios y de la intervención que en algunas ocasiones se hace necesaria a los mismos;  es por ello que la seguridad, hace parte de la convivencia, pero cuando esta no se siente en el ambiente se debe ubicar la causa que afecta esta no sensación de seguridad y que se torna en percepción de inseguridad o falta de seguridad; es muy común hoy día escuchar en las constantes reclamos de la ciudadanía que se aumente el pie de fuerza de las instituciones del estado que brinden esa seguridad y confort que ella desprende, pero no solo se debe hablar  de ampliar el talento humano de las instituciones de orden policial y  hasta de pronto militar en determinada zona, sino de acercar la capacidad de las instituciones  a los principales focos de atención originados por fenómenos y amenazas. A partir de esta focalización, se estaría abordando apropiadamente posibles causas con participación; de forma que permita soluciones integrales e integradoras.
Es por ello que al abordar el tema de seguridad en este investigación se tomará como  objeto de la misma,  la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado, ubicada en la carrera 100 # 128 c localidad de Suba y ubicado en la jurisdicción del CAI de policía Aures,  donde se percibe por parte de la ciudadanía aledaña al plantel una sensación de inseguridad, lo cual se argumenta por parte de los vecinos del colegio que esta “percepción de Inseguridad” es debido al consumo de sustancias psicoactivas por parte de grupos de estudiantes del plantel educativo; y lo que se agrava frente a la inefectividad de las autoridades locales, tanto administrativas como policiales, las cuales al parecer son insuficiente para contrarrestar  estas manifestaciones de conductas impropias, que en muchas ocasiones es causada por la indiferencia social, y la falta de programas contundentes y continuos que permitan disminuir esta problemática.
Ante las alarmas que genera en la comunidad aledaña al plantel educativo Álvaro Gómez hurtado, surge la inquietud: ¿Cómo afecta  la percepción de inseguridad al entorno de este colegio por el continuo  consumo de sustancias psicoactivas  por parte de algunos alumnos de la institución educativa Álvaro Gómez Hurtado a los alrededores de este plantel?.

FORMULACION DEL PROBLEMA
Las alarmas están encendidas pero aún falta una mayor articulación de las autoridades, en donde según personería en el año 2015 el 50% de los colegios públicos presentaron una grave afectación por parte del consumo de alucinógenos en los menores (Pie de página), donde se puede evidenciar en muchos casos que el consumo viene de varios años atrás donde deja en tela de juicio las acciones tomadas por todos los entes involucrados y en especial los padres de familia, que en muchos casos se evidencia la falta de interés y/o  falta de medios económicos  para adquirir un tratamiento.
El consumo de drogas en los primeros años de edad fomenta la iniciación de conductas delictivas, que reinciden de manera periódica llevando cada vez más a sumergirse  en la vida delictiva, atrayendo consigo la participación de pandillas y expendedores de estupefacientes los cuales lo único que buscan es incrementar su capital sin importar que se esté explotando a menores de edad siendo estos el futuro del país.
·         ¿Cuál es el rol que deben desarrollar  las autoridades administrativas y de control en cuanto al consumo de sustancias psicoactivas por parte de algunos estudiantes al interior y alrededores de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado?
·         ¿Cuál es la percepción que se hacen  los estudiantes  y vecinos de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado frente al consumo de estupefacientes al interior y alrededores del plantel educativo  y su relación con la seguridad?
·         ¿Qué responsabilidad asumen y que acciones se han adelantado por parte de los estudiantes, profesores padres y vecinos de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado frente al consumo de sustancias psicoactivas por parte de algunos alumnos?
·         ¿Qué responsabilidad asumen y que acciones se han adelantado por parte de los estudiantes, profesores padres y vecinos de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado frente al tema de seguridad vs percepción de inseguridad?


JUSTIFICACIÓN

La seguridad en Bogotá es parte fundamental del crecimiento de una región, como también de la  generación de equidad, minimización de riesgos de violencia, oportunidades de avances en  aspectos como: cultural, social, económico, ambiental, además forma parte de crear y legalizar  una verdadera cultura ciudadana, cambio de pensamiento, mejores condiciones de vida y el  mejores condiciones laborales en las instituciones que finalmente terminan prestando los servicios de protección que emana la Constitución Política de Colombia[1]
La presente investigación es pertinente dado que a la Policía nacional le atañe directamente  el garantizar la seguridad de los Colombianos, ya que de acuerdo con su misionalidad “ La Policía Nacional es un cuerpo armado permanente de naturaleza civil a cargo de la nación, cuyo fin primordial es el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas y para asegurar que los habitantes de Colombia convivan en paz”; y es deber garantizar la seguridad de los alumnos y vecinos de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado, llegar a la comunidad  y concientizar a cada individuo de la importancia que adquiere la participación y la movilización  con el fin de mitigar los factores de conflicto y de riesgo dentro de su comunidad.

Nuestro proyecto está dirigido a la comunidad educativa y vecinos del colegio Álvaro Gómez hurtado, quienes se encuentran altamente afectados por el consumo de sustancias psicoactivas e inseguridad, como factores primordiales, por lo cual se convierte en una necesidad la el plantear alternativas de solución que permitan mitigar estas amenazas en contra de la seguridad y convivencia ciudadana de la comunidad de este barrio de la localidad de Suba.

El trabajo con una comunidad es siempre muy enriquecedor; es por esto que este proyecto es una oportunidad para reconocer la comunidad como integradora de la sociedad y así mismo, como gestora de proyectos tendientes no solo al desarrollo comunitario sino también social, donde nosotras como trabajadoras sociales en formación, tendremos la oportunidad de penetrarnos en la dinámica de esta comunidad  y promover la transformación de cada individuo como ser autónomo y participativo.

OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL:

Contribuir en la construcción de alternativas de solución que permitan mitigar el consumo de sustancias psicoactivas y disminuir la percepción de inseguridad entre los  estudiantes, profesores padres y vecinos de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado ubicada en la localidad de Suba, mediante la utilización de las herramientas con las que cuenta la Policía Nacional  y la comunidad del sector.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

Ø  Seleccionar las herramientas necesarias y con las cuales cuenta la Policía Nacional que permitan mitigar el consumo de sustancias psicoactivas y disminuir la percepción de inseguridad entre los  estudiantes, profesores padres y vecinos de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado.

Ø  Seleccionar las herramientas necesarias y con las cuales cuenta la Comunidad de la localidad de Suba que permitan mitigar el consumo de sustancias psicoactivas y disminuir la percepción de inseguridad entre los  estudiantes, profesores padres y vecinos de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado

Ø  Generar una cultura ciudadana entre los  estudiantes, profesores padres y vecinos de la institución educativa  Álvaro Gómez hurtado, con base en el reconocimiento de valores que influyan al interior del núcleo familiar, el colegio y la comunidad aledaña a la institución educativa.

MARCOS DE REFERENCIA:

REFERENTE CONCEPTUAL:

A lo largo de la historia, las diferentes sociedades han formulado ciertas normas para regular el comportamiento social de las personas. La desobediencia o transgresión de normas por parte de ellas se considera como un delito. El delito puede concebirse como “ la existencia de una violación a una norma o regla que una sociedad ha definido como tal, para así seguir manteniendo el orden social que hasta el momento ha ido teniendo” (Solano,1991:18), para lo cual recurre a la imposición de una pena o sanción. Es importante señalar que estas normas son relativas, debido al hecho de que para una persona el delito o la comisión de un delito no es lo mismo que para otra, o la gravedad de la acción cometida depende de la óptica con la que se mire, ya que no todo lo bueno o lo malo tiene el mismo significado para las personas. En un plano jurídico, el infringir las normas o reglas implica que la persona que delinque debe ser juzgada por sus actos dependiendo de la gravedad de los hechos y de la cultura. Por ello puede ser objeto de detención, reclusión o imposición de otros tipos de penas o sanciones.

El comportamiento de la persona delincuente y el propio sujeto, son un producto de la sociedad. Como menciona Carpena (1977:501), el individuo y el medio son los términos esenciales de la ecuación del delito, pero en el momento de la aplicación de las leyes para su juzgamiento, se ve a quien infringe la ley como un problema individual, es decir; no se analiza la situación estructural que llevó a la persona a cometer determinado acto, sólo se juzga lo que hizo.  

De acuerdo con lo anterior, y tal y como lo describiera Chalom, sean cuales fueren las formas de percibir o  representar los desafíos que plantea la seguridad, lo cierto es que las organizaciones policiales actuales despliegan nuevas maneras de organizar y desempeñar sus funciones, ello, en un entorno caracterizado por la complejidad  de problemas  comunes  asociados al crimen y a la delincuencia, marginalización social y física de sectores cada vez con mayor número de población. Es por ello que  en Colombia, la Policía Nacional debe afrontar los retos que le impone la sociedad actual y enfrentar las diferentes tipologías del crimen y las problemáticas sociales que se plantean,  que permitan dar cumplimiento al mandato constitucional plasmado en su artículo 218 donde se pone de manifiesto  que  el fin primordial es “el mantenimiento de las condiciones necesarias para el ejercicio de los derechos y libertades públicas, y para asegurar que los habitantes de Colombia convivan en paz”,  ya que es fundamental cumplir con los deberes consagrados en la Constitución Política de Colombia, que es la norma rectora del actuar policial.

Por otra  parte, siguiendo con los lineamientos Institucionales se debe garantizar no solo el cumplimiento del ordenamiento jurídico, sino el cumplimiento de la visión institucional que hace parte de la hoja de ruta trazada para los miembros de la Institución, además de ser parte fundamental de la plataforma estratégica en la cual se encuentra cimentada la doctrina policial: “Al año 2019, la Policía Nacional habrá hecho una contribución de excepcional valor en la convivencia y seguridad ciudadana para la construcción de un país próspero y en paz; soportada en el humanismo, la corresponsabilidad y el trabajo cercano a la comunidad”[2].

La Policía Nacional, como toda organización, tiene entre sus grandes propósitos, garantizar su supervivencia, en un entorno cambiante, específicamente en los aspectos político, económico, social y jurídico, mediante su compromiso y respuesta oportuna a las variables y condiciones que puedan afectar su identidad, solidez y confiabilidad.

El logro de la supervivencia de la Institución se soporta en los factores de competitividad y productividad. La competitividad, entendida como la capacidad de entregar un servicio con valor agregado al ciudadano, es decir, que supere sus necesidades y expectativas, generando simultáneamente, la posibilidad de compararse bajo parámetros comunes, con organizaciones reconocidas como exitosas tanto a nivel nacional como internacional y la productividad, orientada a lograr mayores resultados en el mejoramiento de las condiciones de seguridad y convivencia, con el mínimo de recursos.

La doctrina practicada al interior de la Institución muestra como uno de  los principales desafíos  el garantizar la seguridad a los habitantes de Colombia y para el cumplimiento de este fin, se hace necesario el respeto por los derechos humanos y las garantías ciudadanas; por ello no se puede perder de vista la finalidad de la institución, que se sustenta en la convivencia ciudadana en todos sus niveles: la seguridad de las personas, de sus bienes, la tranquilidad social, la moralidad y la ecología (medio ambiente, salubridad y recursos naturales).

Esta seguridad entendida como “en el sentido más amplio del término, hace referencia a la ausencia de riesgos o amenazas, tanto en el campo de los asuntos internacionales como en el ámbito individual de las personas físicas. Así pues, la seguridad concierne a Estados, gobiernos e individuos. Es un término que ha sufrido transformaciones y ha tenido distintas concepciones a lo largo de la historia, debido a los cambios políticos, económicos y sociales a nivel global” [3].

Por otra parte, este concepto de “seguridad”, está ligado al concepto de la  “seguridad ciudadana” que no es otra cosa que una condición fundamental y necesaria para la armonía social, garantiza a los ciudadanos (inclusive victimarios), el disfrute y el pleno ejercicio de sus derechos y deberes; proporciona la protección de los bienes, la integridad personal y calidad de vida; es consecuencia del orden público y responsabilidad intransferible del Estado. El cual para la gestión de la conflictividad social, puede contar con la ayuda de la ciudadanía para prevenir y combatir el delito, promover seguridad mediante la acción de instancias específicas y la labor de programas centrados tanto en la formación de las personas en seguridad, como en la construcción de lazos de solidaridad y paz.

La construcción de la seguridad ciudadana implica forjar un modelo social basado en un nuevo paradigma de sociedad, donde se promociona la salud mental, física y espiritual, el cambio en las formas de organización social, de sentimientos y valores, se desafía las diferencias étnicas, de clase social y se propicia la unión, la paz y armonía. Los valores humanistas, pacifistas y democráticos en que se sustenta esta seguridad, llevados a la práctica hacen realidad los derechos proclamados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la posible articulación de los diferentes actores sociales y políticos, bajo una visión sistémica y una práctica ecléctica, conllevan una esperanza para la humanidad[4].

La seguridad ciudadana se relaciona con la protección de los bienes, la integridad personal y la calidad de vida, es decir, con una amplia gama de aspectos que pueden ir desde el asegurar el equilibrio ecológico hasta la seguridad nacional. No se restringe únicamente a la existencia de un adecuado sistema de seguridad que controle sólo el delito. Un sistema de seguridad adecuado debe facilitar a una mayoría de la ciudadanía, experimentar confianza en la acción de los cuerpos policiales, sentir protección, tranquilidad, porque hay personal policial con respuestas efectivas y que hallarán reparo si fuera el caso, o al menos no quedará impune el acto delictivo.

Manuel Garro Chacón (1993), considera la seguridad ciudadana como una situación social que garantiza el pleno ejercicio de todos los derechos, tanto individuales como colectivos, no se limita a los aspectos delincuenciales e incluye el control de cualquier agresión de la que pueda ser objeto el ciudadano; abarca el medio ambiente, la sanidad y la seguridad vial, es para él un deber y un derecho ciudadano. De acuerdo a este autor, la seguridad ciudadana es consecuencia de la existencia del orden público, condición necesaria e indispensable para la vida cotidiana, la paz, la tranquilidad, la estabilidad en la posesión de las cosas; es decir, con una paz interior, pero también producto de un orden establecido por el derecho positivo, que se encomienda a la policía administrativa, de tal forma que existe seguridad ciudadana, si las personas, sus derechos y bienes son guardados y mantenidos por los Poderes Públicos.

Según Garro Chacón, en la seguridad ciudadana hay niveles de actuación por parte de aquellos que deben mantenerla; en un primer nivel se coloca al ciudadano común, el cual debe denunciar, cooperar, ayudar y avisar a la policía en situaciones especiales. En el segundo nivel se ubica la acción profesional de los policías municipales, quiénes brindan auxilio y previenen; el último nivel, es el de la represión y tratamiento del delito, misión que deben cumplir los cuerpos de policía especializados, los que deben investigar, descubrir, detener, aportar pruebas y elaborar informes.

Parte de la seguridad  ciudadana y eje fundamental del trabajo que desarrollan los cuerpos de policía en cualquier parte del mundo, debe contar con la participación ciudadana, la cual tiene como objetivo“ prevenir el delito y controlar los cuerpos de policía, mediante las contralorías de servicios, la inspección policial y judicial, los ciudadanos no deben interferir en los niveles operativos, ni en las acciones represivas directas; sino en acciones tendientes a reducir o eliminar las condiciones que propician el delito. Para lo cual hay dos tareas: educación para la comunidad y creación de un sistema de alerta ciudadana”[5].

Según José Ma. Rico (1998), la problemática de seguridad que se viene presentando en los países de América Latina tiene dos facetas o niveles: realidad y percepción; es decir, con el aumento de la criminalidad hay una preocupación ciudadana por la seguridad personal y se da un sentimiento de inseguridad relacionado con la creencia de que el país, barrio, calle u hogar son inseguros, se creen que se puede ser asaltado o robado, la creencia se acentúa en centros urbanos y en las personas de sexo femenino y edad avanzada. Además, la población considera a los cuerpos policiales y a los tribunales incapaces de enfrentar el problema en forma satisfactoria[6].

La Seguridad Ciudadana está estrechamente relacionada con la “Percepción de Seguridad”, que es la evaluación que se hace a  los factores asociados a la sensación de seguridad o inseguridad de los ciudadanos. Esta percepción de la inseguridad tiene estrecha relación con las expectativas a futuro en dos puntos principales: en primer lugar, es el miedo a lo que puede ocurrir el principal elemento configurador de estas representaciones (la sensación de inseguridad tiene más relación con el miedo a lo que puede llegar a ocurrir que con lo que efectivamente ocurre); y en segundo lugar con la temporalidad.

a) en el aspecto personal: refieren sentimientos de ansiedad-depresión y angustia entre otros, que las llevó a modificar sus hábitos y costumbres, tomando medidas preventivas como: ser más precavidos, evitar salir de noche, aunque los robos hayan ocurrido durante la tarde, no llevar dinero ni joyas.
b) en el aspecto social: aseguran que aumentó su desconfianza en los demás, que prefieren no hablar con personas desconocidas, dejar de concurrir a lugares públicos no seguros, que en la mayoría de los casos llevan al deterioro de las relaciones sociales.

Al final los ciudadanos se sienten victimas ante la percepción de inseguridad, de acuerdo con Naciones Unidas (U.N.) entiende que víctimas son “las personas que, individual o colectivamente, hayan sufrido daños, incluidos lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, como consecuencia de acciones que violen la legislación penal vigente”. De este modo, la víctima está íntimamente vinculada con el concepto de consecuencias del delito, que se refiere a los hechos o acontecimientos que resultan de la conducta antisocial, sobre todo el daño, la extensión de éste y el peligro causado individual y socialmente; también hace referencia  al comportamiento voluntario, o no, por acción o por omisión, que pone en riesgo a un individuo o a una colectividad, un bien o un derecho, estando considerado dentro de un cuerpo normativo como una violación a los acuerdos establecidos ya sea una ley o una norma. Lo cual lo hace una conducta típica antijurídica y culpable.


Por otra parte, y ante la situación que vivencia la comunidad aledaña al colegio Álvaro Gómez hurtado con relación al consumo de sustancias psicoactivas por parte de algunos alumnos dl plantel educativo, se debe entender primeramente que las sustancias psicoactivas pueden ser de origen natural o sintético y cuando se consumen por cualquier vía (oral-nasal-intramuscular-intravenosa) tienen la capacidad de generar un efecto directo sobre el sistema nervioso central, ocasionando cambios específicos a sus funciones; que está compuesto por el cerebro y la médula espinal, de los organismos vivos. Estas sustancias son capaces de inhibir el dolor, modificar el estado anímico o alterar las percepciones[7].

El último estudio nacional de consumo de drogas en Colombia 2013 muestra que cerca de 2,6 millones de personas, un 11,1% de la población total (12-65 años), presentan un consumo problemático de alcohol, de estas, 276.367 personas presentan comportamientos indicativos de dependencia; el mayor compromiso se encuentra en el grupo de edad entre los 18 y 24 años, el consumo afecta especialmente jóvenes y adultos en edad productiva.

De acuerdo al último Estudio Nacional de consumo de sustancias psicoactivas 2013, los jóvenes de 12-17 años presentaban una tasa de uso actual de alcohol de 19,3% y el consumo de marihuana en el último año era del 4.8%, un incremento del 2,1% frente al 2008. Este mismo estudio presenta consumo de Sustancias Psicoactivas en Escolares 2011 así:
 • Estudiantes de sexto grado (11-12 años) fue de 19.3%
• Estudiantes de séptimo grado fue del 28.7%
• Estudiantes de octavo grado fue del 39,22%
 • Estudiantes de 11 grado fue del 60,32%.
De estos jóvenes el 5% declaro que consumía diariamente, el 11,7% lo hacia 3-6 veces a la semana y el 24,1% consumía 1 a 2 veces por semana[8].

Prevalencia de consumo de marihuana durante el último año, del 1,82% en estudiantes de sexto grado (12.497 niños), de 3,22% en séptimo grado y esta se incrementa hasta llegar a 8,61% (32,688 adolescentes) en 11 grado. Edad promedio del primer uso alcohol, solventes y tabaco es de 12 años 13 años para bazuco y dick 14 años para cocaína y éxtasis. Un 50% de los estudiantes empieza a consumir marihuana a los 14 años o menos y un 25% a los 13 años o menos.

El estudio último estudio nacional de consumo de sustancias psicoactivas en adolescentes en conflicto con la ley, para establecer la magnitud y características del consumo de spa y su relación con actividades criminales, encontró que el delito estaba relacionado con drogas en el 35.2% y había sido cometido bajo efecto de drogas en el 49,1%.

El 41% de los adolescentes encuestados aseguro haber estado bajo los efectos de marihuana en el momento de cometer el delito por el que los detuvieron; esta cifra es muy superior a la de alcohol (27%).

Los dos factores de riesgo generales (tanto para la comisión de delitos como para el consumo de SPA) más sobresalientes fueron tener amigos delincuentes y consumidores. Los factores protectores más importantes fueron una buena relación con la familia, el hacer deporte y el tener un auto concepto positivo.

Estos estudios nos acercan aún más a la problemática que se vivencia en el colegio Álvaro Gómez hurtado, por ello la razón y naturaleza de esta investigación.









REFERENTE INSTITUCIONAL:

Teniendo en cuenta las necesidades de la comunidad del sector, en el año de 1994 la Junta de Acción Comunal de la Urbanización   Lagos de Suba, en cabeza del presidente (Siervo Pérez y su equipo de trabajo), hacen un estudio de las zonas verdes de la Urbanización; en las cuales se podían ejecutar y construir obras en beneficio de la comunidad, es por esto que el promotor de Juntas de Acción Comunal, de la localidad 11 (Miguel Ángel Reyes), hacen los tramites correspondientes; solicita información a Procuraduría de Bienes, para saber si las zonas verdes, habían sido cedidas   por el Urbanizador, a esta entidad; obteniendo como respuesta que estas zonas ya habían cedidas al Distrito Capital, mediante Acta No. 067 de Julio 3/87, y que cualquier tipo de construcción de estas obras era necesario contar con el concepto favorable de uso ante el Departamento Administrativo de Planeación Distrital.

De acuerdo con esta respuesta, citan a la comunidad de la Urbanización a   Asamblea General, para poner a consideración, escoger y ceder el terreno para la construcción de una de las primeras obras, como era la construcción de un colegio; con esta decisión de la comunidad, en la que sede, la zona No 1 (7600 m2), según planos de esta Urbanización, la Junta, hace una solicitud al Secretario de Educación Doctor (EDUARDO BARAJAS), donde dan a conocer la zona verde No 1, la cual estaría a disposición para la construcción de un Colegio Técnico Industrial, en esta solicitud lo invitan a conocer el terreno.

Sin obtener ninguna respuesta deciden en 1995, elaborar una carta de solicitud de construcción del colegio en este sector y anexan el Proyecto elaborado por un miembro de la comunidad (Iván Díaz), la cual es enviada al Secretario   de Educación Doctor (JOSE LUIS VILLAVECES CARDOZO). Cansados de esperar respuesta la Junta de Acción Comunal de la Urbanización Lago de Suba, decide buscar apoyo con las diferentes Juntas del sector, quien las cita a una reunión y les informa del proyecto que se tenia en mente (construcción de un Colegio Técnico Industrial); las Juntas que acudieron a esta reunión y aceptaron luchar por lo expuesto anteriormente fueron: Corinto, el carmen, La Gaitana, Cataluña, Aures1, Costa Azul, La Chucua, Gloria Lara, entre otras; estas Juntas elaboran cartas y por segunda vez anexan proyecto de la construcción del colegio quienes la envían; al Secretario de Educación Doctor ( JOSE LUIS VILLAVECES CARDOZO), al no tener respuesta alguna por la entidad anteriormente mencionada, elaboran y envían una carta a la Presidencia de la Republica Doctor ( ERNESTO SAMPER PIZANO); en esta solicitud expresan la necesidad y a la vez le piden la colaboración para que intervenga ante la Secretaria de Educación para la construcción de un Colegio Técnico Industrial, en beneficio de la población estudiantil de este sector, teniendo en cuenta que la Urbanización Lago de Suba cuenta con el terreno de 7600 m2.

Las Juntas obtienen una respuesta satisfactoria   de Presidencia de la Republica quien interviene ante la Secretaria de Educación para la toma de decisiones sobre la construcción del Colegio antes mencionado.

La Junta de Acción Comunal de Aures 2 en años anteriores había radicado un proyecto ante la Secretaria de Educación, para la construcción de un colegio en este sector, al conocer este proyecto, se unen estas dos Juntas (Lago de Suba y Aures2) envían una carta a la Secretaria de Educación , para que estudien los dos terrenos y tomen la decisión sobre uno de ellos, esta entidad   realiza el estudio de los dos terrenos, eligiendo el terreno de Lago de Suba por su extensión y ubicación de vías de acceso. En Noviembre de 1995, dan respuesta y comunican a la Junta de Lago de Suba, la decisión tomada de la construcción del colegio en este sector (Lago de Suba).

El proyecto de Aures2 ya disponía de algunos recursos para su construcción, impulsados por parte del representante a la Cámara Doctor (MELQUÍADES CARRIZOZA), al presentarse esta segunda propuesta a la Secretaria de Educación de la construcción del colegio en Lago de Suba, este, ya tenía recursos asignados, por medio del representante a la Cámara Doctor (FERNANDO TAMAYO), estos dos representantes autorizan a la Secretaria de Educación a transferir los recursos del proyecto de Aures2, al proyecto de Lago de Suba, teniendo en cuenta la decisión tomada por la Secretaria de Educación.

Con la aprobación de Secretaria de Educación, esta hace los trámites correspondientes ante Planeación Distrital, elabora planos y ejecuta presupuesto ante el IDU. Dando comienzo a la construcción del colegio en Febrero de 1996.



[1] MESA, bayona Ofelia, Seguridad privada Vs Seguridad,  Universidad Militar, 2011.
[2] COLOMBIA. POLICÍA NACIONAL. Manual de Calidad del Sistema de Gestión Integral de la Policía. Bogotá D.C.: DIPON –OFPLA, 2009. p. 2.
[3] Página de la Internet: http://elordenmundial.com/cultura-y-sociedad/introduccion-al-concepto-de-seguridad/
[4] VILLALTA Caledron Yoleny, La educación de las comunidades como forma de contribuir a la Seguridad Ciudadana”, 1999.
[5] IBID página 09.
[6] IBID página 09.
[7] Página en la Internet: http://www.odc.gov.co/problematica-drogas/consumo-drogas/sustancias-psicoactivas.
[8]Ministerio de Justicia y del Derecho, Ministerio de Educación Nacional, Ministerio de Salud y Protección Social y Dirección Nacional de Estupefacientes.2012. Estudio Nacional de consumo de sustancias psicoactivas en población escolar 2011.  Página en la Internet https://www.unodc.org/documents/colombia/Documentostecnicos/Estudio_Consumo_Escolares.pdf.